Puli Demaría -

DJ

destacada Puli Demaría
"Con mucho esfuerzo y esmero fui progresando hasta encontrar mi lugar"

Es una de las DJ más convocada de los eventos locales e internacionales. Estudió teatro en Estados Unidos pero su carrera profesional creció como musicalizadora de una importante empresa organizadora de fiestas y eventos. Con su música , 10 mil personas bailan en una sola noche.

Puli estudió teatro en la Universidad de San Diego en California y un año en el Actors Studio de Lee Strassberg en Nueva York. Esta experiencia como actriz le permitió crecer profesionalmente como una DJ para nada tradicional.

Además de musicalizar fiestas y eventos de importantes marcas argentinas, ha trabajado para personalidades extranjeras como los príncipes de Mónaco y los Rolling Stones. Antes de convertirse en una de las DJ más buscadas del circuito de eventos exclusivos, organizaba importantes fiestas.

“No hay carrera universitaria para ser DJ, tuve al mejor profesor que fue Chule Bernardo, mi esposo y dueño de Grupo Sarapura. Y muchas pero muchas horas de práctica e ir a fiestas solamente a escuchar sin poner play”, cuenta Puli que se autodefine como “Dj especialista en hacerte mover el pie desde que pongo play”.

Recuerda que desde chica hacia fiestas y “me grababa mis cassettes enganchados, siempre fui una fanática de la música”.

El trabajo de DJ no empieza ni se termina en la fiesta o encuentro a musicalizar. Según explica Puli “es un trabajo que requiere de mucho tiempo, reunirse previamente con el cliente, pensar en la música, saber qué le gusta y qué no, también trabajar sobre la música, estar siempre buscando lo nuevo, lo que me mueva, lo que me haga vibrar”.

Y en el caso de Puli el día del evento se dedica mucho a su look. “Son horas de arreglar el pelo, el make up, y qué voy a usar dependiendo de cómo es el encuentro que voy a musicalizar”.

“Y una vez en el mismo son a veces 12 horas sin parar de poner música. Es un trabajo que requiere de mucho tiempo y de ponerle el cuerpo”, completa.

Puli destaca como fundamental para su trabajo tener pasión por la música. “Hay que tener visión de pista, amplitud mental. Mucho profesionalismo, ser puntual y una actitud siempre positiva en la cabina”, cuenta, y explica que tener “visión de pista” significa ver siempre lo que quiere la gente que está bailando. “Entender que son ellos quienes hacen al evento o la fiesta. Brindarles una experiencia única. Poder por lo menos por un rato sacarlos de su cotidianidad y hacer que se sientan felices".

Puli reconoce que ser DJ mujer le genera un atractivo distinto a la cabina y otra llegada al público. “Tenemos la empatía y la sensibilidad para poder vibrar las emociones y estados de ánimo que nos ayuda muchísimo”, detalla.

Considera que poder mostrar lo que hace es un aporte que suma a que se sigan abriendo puertas para las mujeres en lo que antes era sólo un trabajo de hombres. Sueña como desafío profesional poner música para Madonna y que en algún festival de más de 10 mil personas “vibren mi música”.

Fotos por Mauro Roll